UNA NUEVA TRAVESÍA

Es un placer compartir!

Era un lugar inhóspito, una invitación a no adentrarse en él embargaba el corazón más resuelto. Sin embargo, había que hacer un programa, y según nos habían informado, allí se hallaba el santo grial de la radio. Debíamos visitarlo, para que bendijese nuestro ánimo, ahora que tanta falta le hacía. Desde las influencias caribeñas del pirata, las intervenciones jocosas de Félix.com, los debates a múltiples bandas, Alejandro el Grande, la música carroñera, que diga, cañera, el suave jazz acompasado del conductor Acín. Y últimamente las digresiones jordianas que sacaban de quicio a propios y extraños, eran, en suma, la madeja con la que se tejía la mortal tela con la que se capturaba el ánimo de los oyentes, que serían devorados por el singular caos de las voces metálicas del estudio.

Me complace pensar, que no existe el concepto de culpa en nosotros, por si fuésemos molestos al oído, que lo hiciéramos desde la más tierna ingenuidad. De hecho, ser positivo es una mezcla, de ingenuidad e ignorancia, y nosotros estábamos en posesión de grandes cantidades. Con ellas o sin ellas, sembrábamos los latifundios de la banalidad, exorcizando de malas yerbas los campos hertzianos. Y es que, al abrigo de nuestra onda, crece o brota, un vergel de nenúfares que flotan en el aire, regalándonos hojas de vívidos colores, un sinfín de olores, a gominola, a caramelo, etc… Al fin, una lluvia de serpentinas que se revuelven hasta posarse en nuestras broncíneas armaduras, caballeros de honor sincero, que cabalgan de nuevo.

Ya el estudio se prende, con la música de entrada, es una nueva travesía, la que ya está montada.